¿Son eficaces los antibióticos para la gripe o un resfriado?

Gripe y resfriado

Si llevas varios días, quizá más de una semana, encontrándote a morir, con un dolor de garganta que no alcanzas a quitarte, puedes pensar en ir a tu médico para que te recete antibióticos. La cuestión es si realmente los necesitas… y si funcionarán.

¿Funcionan frente a una gripe o un resfriado?

Los antibióticos sólo son eficaces ante las bacterias y no tienen ningún efecto ante los virus: lo más probable, por tanto es que no, no te vayan a curar esa gripe o ese resfriado.

Y es necesario mencionar aquí un hecho muy preocupante, que es la resistencia a estos fármacos. Los antibióticos se usan para tratar infecciones causadas por bacterias. Pero las bacterias son adaptables y pueden volverse resistentes al antibiótico. Cuanto más usemos los antibióticos, más probable es que la bacteria genere resistencia frente a él.

Esto no es algo que afecte exclusivamente a un paciente, sino que en caso de que el paciente contagie a alguien con la bacteria resistente, encontrará el mismo problema y así sucesivamente. El problema que esto ha generado es muy grave y cada vez hay más infecciones resistentes a los antibióticos. En los muy jóvenes o en los mayores, más proclives a incubar infecciones, puede suponer una amenaza muy, muy seria.

Las autoridades sanitarias de todo el mundo recomiendan encarecidamente evitar el uso indiscriminado de los fármacos, y urgen a los médicos a limitar su prescripción salvo necesidad real, recomendando los medicamentos sin receta para el tratamiento de la tos, los enfriamientos y las gripes.

Algunos consejos frente a la tos y los resfriados

Descartados los antibióticos, ¿cuál es la mejor manera de tratar un resfriado? Es habitual que el primer síntoma sean los dolores de garganta. No suelen durar más de una semana, y generalmente no requieren visitar al médico. Y hasta el 90% de ellos son causas de infecciones víricas, con lo que apenas el 10% lo son bacterianos.

La mejor opción son los medicamentos sin receta, o sea de venta libre, una óptima hidratación, preferiblemente a base de bebidas templadas con miel y limón, y reposo, mejor si es en cama.

Para paliar los síntomas, prueba lo siguiente:

Pastillas para la garganta
Las pastillas para “suavizar” la garganta, que puedes encontrar, sin receta, en la farmacia (habla con el farmacéutico).

Gárgaras con agua con sal o aspirina
Haz gárgaras con agua con sal o aspirina soluble en agua, que aliviará el dolor de garganta. El mecanismo es que ayuda a ablandar la mucosidad y evita el exceso de fluidos del tejido inflamado de la garganta.

Bebidas templadas con miel y limón
Las bebidas templadas, como remedio casero, pueden aliviar al menos momentáneamente el dolor y la incomodidad de una infección de garganta.

Analgésicos
Las presentaciones líquidas o solubles de paracetamol o de ibuprofeno te pueden ayudar si tienes dificultad para tragar. Pero el alivio más rápido y efectivo lo podrás lograr con medicamentos con efecto anestésico, como la benzocaína. De nuevo, será el farmacéutico quien te indique el más adecuado.

Cuándo debes acudir al médico

Si tienes los siguientes síntomas o circunstancias, pide cita con tu médico para que recomiende el mejor tratamiento:

  • Si tienes síntomas serios o graves
  • Si no han mejorado tras una semana
  • Si tienes frecuentes infecciones de garganta
  • Si esas infecciones pueden ser consecuencia de algún proceso que haya perjudicado a tu sistema inmunitario, como algún medicamento recientemente tomado, la quimioterapia o el VIH.