Prevenir el envejecimiento facial

El envejecimiento facial es un proceso natural que comienza a mostrar signos visibles alrededor de los 27 años. Hablamos con la Dra. Joana Flores, especialista en cirugía plástica y estética reparadora del Centro médico Mútua General de Catalunya, sobre los factores que pueden causar un envejecimiento facial prematuro y qué podemos hacer para minimizarlo.

¿Qué es el envejecimiento facial y cuáles son los principales signos visibles? El envejecimiento facial es un proceso natural de deterioro de todas las estructuras faciales. Se produce porque con el paso del tiempo las células se dividen y su metabolismo se hace cada vez más lento, lo que influye en la velocidad de la síntesis de colágeno y afecta a la firmeza y a la elasticidad cutánea. Aunque este proceso se refleja en todo el cuerpo, en la cara se evidencia de diferentes maneras, dependiendo de la edad y de la herencia genética.

Suele comenzar alrededor de los 27 años y uno de los primeros signos es una pérdida de volumen de la piel, que adelgaza un poquito y aparecen las primeras arrugas de expresión alrededor de los ojos y alrededor de la sonrisa. Entre los 30 y los 35 años deja de regularse bien la melatonina y empiezan a aparecer manchas. Y poco a poco se van manifestando más síntomas del paso del tiempo: las glándulas sebáceas disminuyen, la piel se deshidrata, los labios pierden volumen, la musculatura se descuelga un poco porque ya no está tan tensada y los compartimentos grasos que tenemos en la zona de los pómulos también van mermando.

Todo ésto hace que poco a poco la cara se vaya descolgando, se vuelve más flácida y las arrugas finas pasan a ser más profundas. El lóbulo facial ya no está tan definido, aparece el doble mentón y los huesos faciales pierden masa ósea, de forma que aparecen hendiduras como las que se producen bajo los rebordes de los ojos.

¿Qué causas externas Influyen en el envejecimiento facial? Hay varias causas externas que pueden causar un envejecimiento prematuro de la piel:

  • La luz solar: la exposición a los rayos ultravioleta, incluso la del día a día cuando nos movemos por la calle, puede alterar la pigmentación de la piel y causar que salgan manchas oscuras o lentigos. Si la exposición solar ha sido excesiva a lo largo del tiempo, algunas personas pueden desarrollar lesiones malignas.
  • El tabaco es un factor importante, porque la nicotina desplaza el oxígeno de los pequeños vasos que nutren la piel, que no se oxigenan bien.
  • El alcohol aumenta la histamina que tenemos en el organismo y afecta también a los pequeños vasos sanguíneos: aparecen manchas de color rojo, arañas vasculares y rosácea.
  • El estrés hace que el riego sanguíneo se concentre en órganos vitales, por lo que llega en menor medida a la piel. Además, aumenta la producción de radicales libres y de cortisol. Como consecuencia, el tono de la piel se apaga, disminuye el colágeno, aparecen arrugas de expresión, manchas y disminuye la regeneración celular.

Para contrarrestar estos factores y retrasar en lo posible el envejecimiento facial es importante una buena nutrición, –una dieta equilibrada con vitaminas, antioxidantes y todo tipo de nutrientes– y dormir bien, porque durante la noche es cuando se regeneran los tejidos, y si la calidad del sueño es insuficiente, este proceso natural no puede completarse.

¿Cómo se pueden minimizar los efectos del envejecimiento facial? Además de evitar o controlar los factores externos, se debe hidratar bien la piel para que esté más elástica y para ayudar a retener la elastina y al colágeno, que se van perdiendo con el tiempo. Para ello es importante el cuidado diario en casa, que debe empezar por la mañana hidratando bien la cara antes de maquillarse, y por la noche realizando una buena limpieza facial, desmaquillándose muy bien y aplicando cremas que nutran la piel dependiendo de la edad.

Si se tiene tendencia a tener los ojos más cansados, es recomendable aplicar cremas de contorno de ojos. También van muy bien las de contorno de labios, para que las arrugas que se hacen alrededor tarden más en aparecer. Y es muy importante descansar muy bien una vez aplicado estos cosméticos para que tengan tiempo de realizar su función.

Más allá de estos cuidados diarios, entraríamos en el campo de los tratamientos más específicos, como la toxina botulínica para eliminar las arrugas de expresión. Y si se quiere corregir del todo la flacidez del cuello y del rostro se puede recurrir a la cirugía de lifting facial, un estiramiento de la piel para recuperar todo el óvulo facial.