Los refrescos con azúcar: ¡tan nocivos como fumar!

refrescos

Nos hacemos eco aquí de una noticia aparecida hace unos pocos meses, según la cual, las autoridades sanitarias de la ciudad de Nueva York califican los efectos de los refrescos azucarados en el organismo como peores que los que produce –nada menos– que fumar, y se dice pronto.

Entre las bebidas azucaradas incluye las energéticas, las deportivas e incluso el té azucarado, además del ya citado tipo de refrescos. Una gran campaña de publicidad advierte de los riesgos de posibles efectos: diabetes tipo 2, la enfermedad cardíaca, el aumento de peso y las caries dentales.

Algunos números

Desde que –hace ya años– es obligatorio publicar en detalle los ingredientes de los alimentos, es posible ver el contenido de “Hidratos de carbono (de los cuales azúcares)”, según suele aparecer en las etiquetas. No siempre los leemos, y no está de más recordar aquí que:

  • 1 lata (33cl) de refresco de cola contiene 35 gramos de azúcar.
  • 1 lata de tónica (33cl), 27,7 gramos de azúcar.
  • 1 brik (200cl) de zumo concentrado, 19,8 gramos de azúcar.

Si tenemos en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija el máximo diario de azúcar en 50 gramos y recomienda limitarlo a 25, la conclusión está clara: suponiendo que no se consuma más azúcar que el de esas bebidas (lo que es impensable), 2 bebidas diarias suponen exceder con mucho la dosis máxima diaria recomendada.

Las autoridades neoyorquinas se basaron en los datos proporcionados por diversos estudios, que aseveran que “las bebidas ricas en azúcar son nocivas para la salud y pueden conllevar consecuencias a largo plazo”, de lo que se hizo eco el Health Commissioner de Salud de la ciudad, en un comunicado. “Con esta campaña pretendemos que los ciudadanos sean conscientes que, aunque ese tipo de bebidas hayan disminuido su contenido en azúcar, el impacto en la salud sigue siendo muy real”.

En el comunicado, se afirma que al menos uno de cada cuatro adultos y uno de cada tres niños en edad escolar beben como mínimo una de ellas al día.

Algunos consejos dirigidos a evitar las bebidas azucaradas:

  • Bebe agua. Se le puede poner una rodaja de limón, que aporta un punto de acidez y de sabor, o incluso un poco del zumo de dicha fruta. También puedes optar por el agua con gas, que tiene más sabor.
  • En lugar de un zumo (natural, claro), come la fruta entera, que calmará igualmente la sed, aportará fibra y aumenta la sensación de saciedad.
  • Desecha el consumo de bebidas energéticas que, casi sin excepción, contienen azúcar.
  • No olvides comprobar la cantidad de azúcar contenido en las bebidas embotelladas que consumas: café o tés o batidos. No siempre contienen pequeñas cantidades de azúcar.