El síndrome metabólico

El síndrome metabólico es un conjunto de afecciones que aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. Hablamos con la Doctora Núria Paredes, especialista en medicina general del Centro Médico Mútua General de Cataluña, sobre esta enfermedad que afecta a más de un 20% de la población.

¿Qué es el síndrome metabólico y qué riesgos tiene en la salud? El síndrome metabólico es una combinación de trastornos clínicos que aumentan significativamente el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular y diabetes mellitus o tipo 2. Es una enfermedad muy frecuente que se desarrolla en una de cada cinco personas y aumenta con la edad, por lo que podemos pensar que afecta a más de un 20% de la población. Está muy relacionado con la obesidad, sobre todo abdominal, y con el sedentarismo.

¿Qué causas desencadenan que se desarrolle un síndrome metabólico? Hay factores genéticos, como la hipertensión arterial, la diabetes en familiares de primer grado, la diabetes gestacional y tener un hígado graso no alcohólico que, si se presentan unidos a otros factores ambientales adecuados, predisponen a que se manifieste este trastorno. Todo ésto, unido a un estilo de vida muy sedentario y un exceso de peso, sobre todo abdominal, puede desencadenar esta serie de alteraciones.

De hecho, los componentes del síndrome metabólico son:

  • Cifras de presión arterial elevadas.
  • Aumento de los triglicéridos.
  • Disminución de las cifras del colesterol HDL (el “colesterol bueno”).
  • Cifras de glucemia elevadas.
  • Un perímetro abdominal superior, en los hombres a 102 cm, y en las mujeres a 88 cm.

Si una persona, a través de un examen médico y una muestra de sangre, presenta tres o más de estos factores, hablamos de que tiene síndrome metabólico.

¿Qué síntomas se asocian al síndrome metabólico? El síndrome metabólico no suele tener síntomas, en sí es asintomático. Lo que sí se producen son alteraciones bioquímicas y metabólicas que no se expresan hasta que las enfermedades no están muy avanzadas. Pero eso es muy importante que una persona que tenga factores de riesgo familiares, que no haga nada de ejercicio y tenga sobrepeso, haga una consulta con su médico, ya que el diagnóstico se determina de forma muy sencilla.

¿Qué personas son más propensas a desarrollarlo? La mayoría de las personas con esta patología tienen sobrepeso y obesidad. Es muy raro que una persona con un peso adecuado y que hace deporte de forma regular desarrolle un síndrome metabólico, aunque hay algunos casos aislados. Sólo un 5% de los síndromes metabólicos se dan en personas con peso normal.

¿Cómo se puede prevenir y cuál es el tratamiento? La prevención se debe realizar desde la infancia y la adolescencia, fomentando un buen estilo de vida: unos hábitos alimentarios saludables y la realización de ejercicio moderado de forma regular.

Si mediante el diagnóstico precoz se comprueba que la persona ya tiene síndrome metabólico, se debe hacer una evaluación del riesgo y, si es necesario se aplicará un tratamiento en función de reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca u otros problemas de salud. Y en los casos en los que sea necesario, se debe prescribir fármacos para tratar la hipertensión, la diabetes y la dislipemia.

Lo principal es modificar los hábitos de vida:

  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar más actividad física: se puede empezar por caminar 30 minutos al día e ir aumentando la dificultad y la duración del ejercicio de forma gradual, siempre bajo la supervisión médica.
  • Seguir una dieta saludable, con abundancia de frutas y verduras frescas, alimentos ricos en fibra y una correcta hidratación. Se debe limitar la ingesta de grasas saturadas y trans, sodio (sal) y azúcares añadidos.
  • No fumar o dejar de hacerlo. Si somos fumadores, la probabilidad de éxito para abandonar el hábito se multiplica si lo hacemos con las indicaciones de nuestro médico y bajo su supervisión.