Por qué hay personas que no enferman nunca

Mujer en hamaca

Hay varios estudios, elaborados a lo largo de mucho tiempo, que afirman que cada uno de nosotros tendrá alrededor de 200 catarros en toda la vida. Mucho o poco, lo cierto es que hay personas que enferman más que otras. Y que, decididamente, hay un tercer grupo que parece no caer enfermo nunca. Siempre están bien. Cuando nosotros estamos venga a estornudar, moqueando y tosiendo, ellos se muestran simpáticos y solícitos con nosotros, respirando el aire fresco del invierno, tan divinamente.

¿Tienen algún secreto?

No se sabe si hay algún secreto y, si lo hay, bien escondido está porque la ciencia no ha dado con él. No hay ningún indicio de que haya factores, que puedan cuantificarse, a los que achacar ese “siempre está sano”. Como cada vez está más claro que los suplementos que afirman reforzar el nivel de inmunización sirven de más bien poco.

Algunas personas heredan determinados genes del sistema inmunitario que les permite tener a raya a ciertos virus. Esto no significa que tengan sistemas inmunitarios mejores, sino simplemente que responden mejor frente a esos virus. Es cuestión de diversidad y precisamente es diversidad de los sistemas inmunitarios es lo que nos protege como especie de la enfermedad.

Un estilo de vida sano

En cualquier caso, lo que la ciencia sí sabe es que hay estilos de vida sanos y otros no tanto. Y que los estilos de vida sanos son de una ayuda impagable frente a la enfermedad, frente a la lucha contra ese catarro que tiene a maltraer a media oficina o que tienen a toda la familia con unas décimas. Sugerimos algunas estrategias que pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunitario.

No te obsesiones con los gérmenes

En realidad este consejo no está dirigido a ti, a los adultos, sino a tus hijos. Si durante el crecimiento los tienes entre algodones, no exponiéndolos al “entorno” más que lo necesario… bueno te puedes encontrar con que cuando crezcan un poco estén poco inmunizados. Es mejor que se expongan tempranamente a los gérmenes, lo que los irá inmunizando. Por ejemplo, podrían ser menos sensibles a algunas alergias. Esto tiene un nombre: “hipótesis de la higiene”, y está respaldado por muchas investigaciones: abusar de desinfectantes y productos anti-bacterias, así como evitar a toda costa cierto grado de suciedad, es nocivo.

No es que haya que animar a los hijos a comer cualquier cosa dudosa o a revolcarse por la calle; pero, bueno, jugar en la calle sí les ayudará, como lo hará que hagas la vista gorda con un poco de suciedad, cuando lleguen a casa.

El ejercicio

En esta web lo hemos dicho ya muchas veces. La recomendación global de la OMS (Organización Mundial de la Salud) es hacer dos hora y media semanales de ejercicio moderado, o sea media hora diaria cinco días a la semana.

De nuevo, numerosos estudios avalan las ventajas, cara al sistema inmunitario, del ejercicio. Sin hablar de las múltiples otras ventajas que aporta, tanto física como corporalmente.

Dormir

La influencia del buen sueño es determinante en el sistema inmunitario. Por ejemplo, un estudio asevera que la probabilidad de coger un resfriado es cuatro veces y media mayor entre quienes duermen cinco horas y media que entre quienes lo hacen siete.

Estrés

Definitivamente, el estrés parece ser el factor más sólido en contra del sistema inmunitario. Se cree que es debido en parte a que el estrés genera la liberación de una hormona, el cortisol, que neutraliza las células del sistema inmunitario y les manda el mensaje de que paren de luchar contra cualquier agente patógeno (una bacteria o un virus) que penetre en tu cuerpo.