Pescado azul: el secreto de una buena salud

Salmón

Hay algunos postulados que se mantienen por encima de las modas. Todos sabemos que poco menos que a diario aparece alguna dieta milagro, alguna semilla o algún otro alimento cuyo consumo nos va a hacer adelgazar, además de mantenernos llenos de vitaminas y maravillosamente sanos. Páginas web como ésta y artículos como el que estás leyendo intentan aclarar qué hay de cierto y cuánto es sólo nueva moda.

No es el caso de lo que te traemos hoy: el pescado azul y, más concretamente, la grasa que contiene. Desde hace años están demostradas las bondades de estos alimentos.

El aceite de pescado es beneficioso para ti, ya sea para la piel como para el cerebro. No está de más contarte en mayor detalle.

¿Por qué es tan bueno?

El porqué está en el aceite, como te decíamos antes, que está repleto de omega-3. Los omega-3 son un grupo de ácidos grasos que por hacerlo corto, son un componente de las membranas que rodean las células y son grasas esenciales, o sea necesarias para el organismo, que el cuerpo no es capaz de producir. Por eso hay que obtenerlas a través de la alimentación. Hay tres formas activas de Omega-3: El ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).

En España, el consumo de pescado azul es parte de la dieta tradicional, la dieta mediterránea. Lo malo es que se ha observado (y se ha lanzado la alarma) el hecho de que tendemos a olvidarnos de la alimentación de siempre y cada vez comemos más alimentos, cuando menos, dudosos. Para la ciencia esto es un error manifiesto y deberíamos invertir la tendencia. Hay que comer más sardinas, salmón, trucha, caballa, boquerones, anchoas… la lista es larga y hay donde elegir.

Los beneficios de los omega-3

Larga es también la lista de beneficios.

  • Reducen el riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Previene la acumulación de grasas en las paredes de las arterias y baja la presión arterial.
  • Hay varios estudios que afirman que protegen igualmente contra la depresión.
  • Son anti-inflamatorios, lo que ayuda a prevenir enfermedades como la artritis, y otras reumáticas.
  • Combaten la piel seca.
  • Juegan un papel importante en la síntesis de las proteínas, lo que es beneficioso, por ejemplo, para los músculos, previniendo la pérdida de masa muscular.

Cuánto pescado hay que comer

La Fundación Española del Corazón, junto con la Organización Mundial de la Salud y otras organizaciones sanitarias, estiman en 250 miligramos diarios de ácidos omega-3. Esto equivale a comer dos veces por ejemplo salmón dos veces por semana. En el caso de mujeres embarazadas, la ingesta debería aumentarse a 350 0 400 miligramos diarios, o sea, tres porciones de salmón (o su equivalente de cualquier otro pescado azul) por semana.

Las necesidades de los niños se estiman como iguales a las de los adultos: 250 mg diarios.

Suplementos de omega-3

Los vegetarianos que no coman pescado y los veganos no deben preocuparse sino de tomar píldoras de suplementos de dichos ácidos grasos. Está comprobada su validez, siempre que sean de calidad. Hay muchos y muy variados; algunos tienen más EPA, lo que incidirá en la salud cardiaca, y otros más DHA, lo que será más beneficioso para el cerebro.

Los suplementos deben comprarse en farmacias o en tiendas de confianza, prestando atención a la fecha de caducidad, pues el aceite de pescado se acaba degradando. Es preferible evitar los productos baratos, comprados en internet, pero sin garantía de calidad.

Por último, no debe olvidarse que la lista de ventajas del pescado azul no se limita a los omega-3, sino a multitud de proteínas, minerales y vitaminas, con lo que siempre será preferible el alimento natural a los suplementos.