15 hechos sobre el método del ritmo como anticonceptivo

Pareja en la cama

El método del ritmo, también conocido como “método Ogino”, o “del calendario”, o “método natural”, se basa en el ciclo menstrual y en que hay días en que se puede mantener relaciones sexuales plenas sin riesgo de embarazo.

El método está cada vez más en desuso, porque resulta poco seguro. La oferta de anticonceptivos, con receta o sin ella, de barrera, hormonales o de cualquier otro tipo, es amplia y, en general, ofrecen mayor seguridad que el Ogino, muy usado hace un par de décadas. Con todo, sigue habiendo parejas que lo usan, por muy diversas razones, desde alguna incompatibilidad de la mujer con los métodos hormonales hasta problemas de conciencia o religiosos.

Si estás pensando en seguir el método del ritmo, aquí te contamos 15 cosas que debes saber sobre él.

1. Si se usa a la perfección es casi tan seguro como la píldora…

Este es un hecho poco conocido. Un estudio llevado a cabo en Alemania, que consistió en el seguimiento de más de 900 mujeres a lo largo de 20 años, resultó en que su efectividad era del 98,2% de los casos, asimilable a los resultados de la píldora, efectiva en el 99% de los casos.

2. … pero ese uso perfecto es muy difícil de lograr…

Por la razón de que no sólo depende de lo precisa que sea la medición del ciclo, sino de la regularidad de la mujer en el ciclo mismo. En muchas mujeres el ciclo no es constante: el tiempo que pasa entre el comienzo de la regla hasta la ovulación es tan variable como de dos, y hasta de cuatro semanas. Y una variación de un solo día puede suponer quedarse embarazada.

3. … y éste es el porqué de que casi cualquier otro método sea más efectivo que el ritmo. Por ejemplo, los preservativos tienen una efectividad real del 92%, y la píldora, del 99%.

4. No es lo mismo que el coitus interruptus. Este método, también llamado “la marcha atrás”, se basa en que el hombre retira el pene de la vagina antes de la eyaculación, aunque ambos métodos pueden practicarse simultáneamente. La efectividad del coitus interruptus es apenas de 78%, con lo que el riesgo de embarazo es muy alto.

5. ¿Sabías que el esperma puede sobrevivir hasta cinco días en el interior del cuerpo? De nuevo, este hecho es poco conocido y si la ovulación se produce un día o dos antes de lo esperado… el riesgo está claro, ¿verdad? La realidad es que no es necesario que haya relaciones durante la ovulación para quedarse embarazada: basta con que el esperma siga ahí.

6. Durante el período fértil de la mujer, el coitus interruptus no elimina el riesgo.

Teniendo en cuenta lo que decimos en el punto 2, para que haya garantías debe darse un período de abstinencia sexual de una semana entera antes y otra después de la ovulación. De manera que, si no se tienen relaciones durante la menstruación, la abstinencia requerida será solo de dos semanas al mes.

7. Hay varias maneras diferentes de seguir el método del ritmo.

Se puede basar en la medición de la temperatura, en el moco cervical, en el calendario y en el más tradicional de contar los días. Todos ellos se basan en lo mismo, el seguimiento del ciclo menstrual.

8. El método del termómetro

Se basa en que durante la ovulación la temperatura del cuerpo aumenta ligeramente. Si, por ejemplo, tu temperatura habitual es de 36,6ºC, durante la ovulación subirá entre 0,2 y 0,6ºC (o sea que es necesario usar un termómetro muy preciso). Esos días de temperatura más elevada son precisamente los fértiles, y es cuando hay que evitar las relaciones sexuales. Hay que señalar que sólo es fiable si la temperatura se toma a primera hora de la mañana, antes de levantarse.

Termómetro

9. El método del moco cervical

Se basa en el control del moco cervical. Durante la ovulación, el flujo vaginal de la mayoría de las mujeres tiene un aspecto lechoso -de color blanquecino o transparente- y es diferente del flujo vaginal habitual. Requiere comprobar diariamente el flujo y anotar cuidadosamente sus características diarias.

10. El método del calendario.

Consiste en usar un calendario para el seguimiento de los ciclos, lo que teóricamente permite predecir los días fértiles. Lo generalmente recomendado es controlar los ciclos al menos seis meses antes de adoptar el método… Y esto supone prescindir de las relaciones todos esos meses, o bien usar otro método, como preservativos.
11. Hay apps de ayuda, pero no parecen ser demasiado seguras.

Hoy por hoy, no existe ninguna aplicación de ayuda que ofrezca especial seguridad. De hecho, en Suecia hubo una queja de 38 mujeres contra una app cuyo uso no evitó el embarazo de todas ellas. De momento, esto está por llegar.

12. La combinación de pos tres sistemas: temperatura, moco cervical y calendario es claramente la mejor forma –o sea, la más segura– de seguir el método del ritmo. Pero debe tenerse en cuenta que decir “más segura” es relativo: la efectividad no0 pasa de entre el 76 y el 88%.

13. No protege frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Aunque esto también sucede con otros métodos (como la píldora o cualquiera que no sea de barrera, como los preservativos) conviene recalcarlo. La alarmante razón para hacerlo es que existe un repunte de las ETS en la sociedad occidental.

14. Requiere una regularidad real en los ciclos.

Por ejemplo, no puede usarlo una mujer con síndrome de ovarios poliquísticos, o con cualquier otro trastorno que provoque irregularidad en las reglas.

15. No es precisamente el mejor método.

Incluso aunque conozcas muy bien tu propio cuerpo y seas muy cuidadosa, cualquier médico te recomendará algún otro método, porque el del ritmo es poco seguro. Como decíamos al principio, la oferta es amplia y seguro que tu ginecólogo te podrá proponer alternativas mucho mejores.