Tengo dolor en el hombro

La articulación del hombro es la más móvil de todo el organismo y puede presentar lesiones ya desde la juventud. El Dr. Manuel Mendoza, médico especialista en traumatología de Mútua General de Catalunya, nos habla sobre el dolor de hombro, una de las consultas más frecuentes en esta especialidad. 

¿Qué puede causar dolor en el hombro? Uno de los problemas que pueden causar lesiones en el hombro son los movimientos repetitivos. La articulación del hombro es una estructura anatómica básicamente tendinosa, muy móvil y que permite movimientos por encima de sí misma. Si son repetitivos e implican un sobreesfuerzo, por ejemplo los que se realizan en el gimnasio o en las actividades laborales que requieren tareas por encima del hombro, se producirá un desgaste que puede derivar en una lesión.

¿Qué personas son más propensas a sufrir esta patología? En general, el dolor de hombro afecta a dos grupos de población. Por un lado una población joven que básicamente presenta lesiones por traumatismo y por inestabilidad, sobre todo debido a la práctica de deportes de lanzamiento y de contacto. Por el otro, una población adulta con lesiones debidas a la degeneración de las estructuras tendinosas, que con el tiempo pueden derivar en artrosis e incluso puede hacerse necesario sustituir esta articulación por una prótesis.

¿Cómo se realiza el diagnóstico? Hoy en día tenemos a nuestra disposición varios medios de diagnóstico para valorar las lesiones del hombro: la radiología simple, la ecografía y la resonancia, que es la prueba más certera y fiable. Esta prueba es la que nos va a proporcionar un informe cuantitativo y cualitativo de la lesión que presenta el paciente. Y con estos datos podemos establecer una estrategia terapéutica para determinar si precisa un tratamiento conservador, un tratamiento rehabilitador o un tratamiento quirúrgico.

¿Cómo pueden afectar estas lesiones del hombro en las actividades de la vida diaria? Las lesiones en el hombro siempre se manifiestan por dos condiciones: la fatiga y el dolor y la impotencia funcional. La fatiga que afecta a los deportistas jóvenes comporta un hombro inestable, que no tiene un rendimiento absoluto, sobre todo en el deporte de lanzamiento o de precisión. En otro tipo de población, esta fatiga provoca una dificultad para realizar las actividades de la vida diaria que requieren un rango de movilidad en los tres sectores: en la flexión, en la rotación externa y en la rotación interna, como por ejemplo vestirse, peinarse, asearse….

El dolor es el motivo principal por el que los pacientes acuden a la consulta, sobre todo el dolor nocturno, que está casi siempre presente, especialmente si se duerme de lado. Otra de las causas es cuando el dolor impide realizar las actividades normales de la vida diaria, como por ejemplo colocarse el cinturón de seguridad o, en las mujeres, abrocharse correctamente el sujetador.Por tanto y resumiendo, lo que mayoritariamente hace que se acuda a la consulta es el dolor, la impotencia funcional y el bajo rendimiento en las actividades deportivas.

¿Qué tratamiento es el adecuado en este tipo de patologías? En la población joven, si existe una inestabilidad en el hombro, tiene que ser reparada o el paciente puede tener una lesión grave en la articulación del hombro. La reparación se puede realizar con técnicas semi invasivas, como la artroscopia, que precisa incisiones mínimas y obtiene resultados más que aceptables. Si la población es adulta, el tratamiento médico será el convencional: rehabilitador, ergonómico y postural. Pero si las lesiones que presenta esta población son porque están afectados los tendones que hacen funcionar la articulación del hombro, deberá realizarse un tratamiento quirúrgico reparador, porque si no, el hombro nunca funcionará en condiciones excelentes.

Cuando hablamos de la población más mayor y tenemos un proceso artrósico degenerativo de esta articulación que provoca mucho dolor y mucha impotencia funcional, siempre queda la posibilidad de hacer el recambio protésico de la articulación, como en la cadera y en la rodilla, que suele tener resultados excelentes.

¿Cómo podemos prevenir las lesiones en el hombro? Muchos de nuestros pacientes nos preguntan cómo pueden prevenir las lesiones. Cuando se trata del grupo de pacientes jóvenes, suele ser difícil frenarlos en su actividad y en estos casos nos debemos limitar a tratar aquello que se ha lesionado, a restaurar la anatomía que se ha lesionado. Cuando hablamos de la población adulta, se suele recomendar un tratamiento postural y ergonómico. Para explicarlo de alguna manera, trabajar por encima de la altura de los hombros conlleva que “el marco de la puerta”, que es la clavícula y la parte superior del acromion, roce con la parte inferior de los tendones. Y este desgaste que se produce al chocar un hueso contra un tendón, llegado un momento producirá una rotura del tendón. El hecho de no dormir del lado afectado facilita que se tenga un mejor descanso nocturno. Y evitar las actividades por encima del hombro facilita que no haya una irritación de las estructuras anatómicas por debajo del acromion.

Finalmente, en la población muy mayor, el consejo es el tratamiento farmacológico de estas lesiones y molestias. Estas medidas se pueden combinar con otras, como por ejemplo la crioterapia. El hielo es un antiinflamatorio que llega perfectamente a la articulación del hombro y es un tratamiento de fácil aplicación, siempre aconsejable para todos nuestros pacientes.