Los signos y síntomas del cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón no es un desconocido. Casi cada persona tiene en su entorno un familiar, un conocido o un amigo de un amigo que padece o ha padecido esta enfermedad. En España se diagnostican cada año casi 21.000 casos, lo que supone el 20% de las muertes por cáncer. El 17 de noviembre se celebra el Día Internacional del Cáncer de Pulmón, por lo que queremos repasar sus principales signos y síntomas, y resaltar la importancia de la educación en la prevención de esta enfermedad.

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón surge cuando las células comienzan a multiplicarse sin control en los pulmones. En el desarrollo de la enfermedad, ésta puede diseminarse (hacer metástasis) hacia otras zonas del cuerpo, como los ganglios linfáticos, el cerebro o el hígado. A su vez, un cáncer que se ha originado en otra zona del cuerpo puede hacer metástasis en los pulmones. Los cánceres de pulmón suelen clasificarse en dos tipos principales, que crecen de forma diferente y necesitan tratamientos distintos: el cáncer de pulmón de células pequeñas (el más común y más causado directamente por los efectos del tabaco) y el cáncer de pulmón de células grandes.

Este tipo de cáncer suele afectar más a hombres que a mujeres y el consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante para su desarrollo: el 85% de las muertes por cáncer de pulmón están relacionadas con el tabaco. Y eso no es todo: los fumadores tienen un 20% más de posibilidades de padecer cáncer de pulmón que los que no lo son. Es la segunda causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares y la primera causa de muerte por cáncer en España.

Síntomas del cáncer de pulmón

En las primeras fases de la enfermedad no suele haber síntomas, por lo que es común que pase desapercibida y se llegue a un diagnóstico casi por casualidad, cuando se hacen radiografías u otras pruebas para estudiar otras patologías. En general, los síntomas del cáncer de pulmón suelen aparecer en fases tardías, lo que hace que se diagnostique cuando la enfermedad ya está avanzada. Pueden ser diferentes en cada persona y dependen de la localización y la extensión del tumor. Los síntomas más comunes son:

Tos. Es el síntoma más frecuente. Suele ser persistente y distinta a la que podemos tener habitualmente. Se produce por irritación bronquial y suele ir acompañada de expectoración.

hombre tosiendo

Expectoración sanguinolenta. La presencia de sangre en el esputo (hemoptisis)
es uno de los síntomas más llamativos para el paciente y por el cual suele acudir a la consulta médica.

Falta de aire (disnea). El paciente nota que cada vez le falta más el aire a la hora de realizar cualquier esfuerzo, como subir escaleras. Se produce a causa de la presencia del tumor en el pulmón u otra causa generada por el tumor: un trombo que obstruye un vaso pulmonar (embolia pulmonar) o la presencia de líquido en la pleura (derrame pleural), que es la membrana que recubre las paredes de la cavidad torácica y los pulmones.

Dolor en el tórax o en el hombro. Se produce cuando el tumor afecta a la pared torácica o a la pleura, lo que causa un dolor que puede extenderse también a costillas, músculos y nervios.

Si hay afectación en otras zonas del cuerpo, se pueden producir otros síntomas:

Trastornos de la voz (disfonía). Se puede producir si el tumor afecta al nervio que mueve las cuerdas vocales.

Dificultad para tragar (disfagia). Si el tumor o los ganglios afectados comprimen el esófago, el enfermo puede tener la sensación de que la comida se queda detenida en mitad del tórax.

Síndrome de Horner. Si el tumor afecta a estructuras nerviosas en la parte más alta del tórax, puede afectar a los nervios simpáticos de la cara. Se caracteriza por la caída del párpado, pupila contraída y falta de sudoración en la mitad de la cara correspondiente al pulmón donde se localiza el tumor.

Cuando el cáncer de pulmón está muy avanzado se produce, además, una pérdida de apetito y de peso, y sensación de cansancio. También dolores de huesos, lumbares o de columna si hay afectación ósea, o dolor de cabeza y vómitos si hay afectación cerebral.

Debemos tener en cuenta que la presencia de estos síntomas no tiene que relacionarse directamente con el cáncer de pulmón y que pueden estar asociados a otras enfermedades. Por tanto, ante cualquier duda siempre hay que consultar con un especialista médico que realice un diagnóstico preciso.

cigarrillo roto

La importancia de la prevención

Gracias a los avances en investigación, se ha logrado una gran mejora en las técnicas de diagnóstico y abordaje que permiten mejorar el pronóstico y la calidad de vida del paciente.

Sin embargo, la salud es un tema de interés común, por lo que todos (profesionales, pacientes, familiares y la sociedad en general) debemos unir esfuerzos de cara a la prevención, con medidas como:

  • No fumar o dejar de fumar. Evitar el tabaco en todos los entornos y edades.
  • Formar en la importancia de seguir hábitos saludables entre los más jóvenes para prevenir el cáncer.
  • Concienciar sobre el aumento de la incidencia del cáncer de pulmón tanto en hombres como en mujeres.
  • Conocer los síntomas para poder hacer un diagnóstico y un tratamiento precoz.