Psoriasis, una enfermedad que afecta a más de un millón de personas en España

psoriasis

En nuestro país, aproximadamente un 2,3% de la población padece psoriasis, lo que supone que más de un millón de personas conviven con esta enfermedad. Además de afectar a la piel, puede contribuir a la aparición de otras patologías. Con motivo del Día Mundial de la Psoriasis, repasamos algunos puntos clave de esta enfermedad autoinmune.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica no contagiosa que afecta a la piel y, ocasionalmente, a las articulaciones, que se caracteriza por la aparición de irritación y lesiones por descamación. No es una enfermedad hereditaria, pero existe una predisposición genética, de forma que un tercio de los pacientes afectados tiene familiares directos con psoriasis. De todas formas, para el desarrollo de la enfermedad se necesitan, además, otros factores desencadenantes.

Se produce a partir de una alteración en el sistema inmunitario, que activa de forma indebida los linfocitos T de la sangre (los que ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades) y provoca respuestas como la proliferación y desarrollo de los vasos sanguíneos de la piel y una aceleración del crecimiento de las células cutáneas.

La psoriasis puede aparecer a cualquier edad, aunque se manifiesta con más frecuencia entre los 15 y los 35 años, y afecta por igual a hombres y a mujeres. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluidas mucosas y uñas, aunque suele afectar más a las zonas donde la piel está en mayor contacto con la zona ósea (codos, rodillas, cuero cabelludo, región sacra etc.).

Se manifiesta de forma muy variable: en el 80% de los casos suelen aparecer placas de tamaño variable, enrojecidas y recubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable, que pican y que pueden afectar tanto a zonas concretas como a extensiones más grandes. Otra de las formas más comunes de la psoriasis es la aparición, en la zona del tronco o de los brazos, de placas pequeñas, como si fueran pequeñas gotas localizadas, que surgen después de un cuadro gripal.

psoriasis nuca

Artritis psoriásica

La artritis psoriásica es una enfermedad crónica inflamatoria que afecta a las articulaciones, los tendones y puede afectar también a la columna vertebral y ocasiona un dolor constante en los pacientes. Se trata de una enfermedad crónica que debe ser diagnosticada cuanto antes para lograr una estabilización de la enfermedad y conseguir que el paciente pueda hacer una vida normal. En España, la artritis psoriásica afecta a más de 200.000 personas.

En la mayoría de los pacientes suele aparecer primero la enfermedad de la piel, la psoriasis, y con el paso de los años (entre 5 y 15 años), la afectación de las articulaciones o de la espalda.

Aproximadamente un tercio de los pacientes con psoriasis en la piel desarrollan una enfermedad reumatológica. Es importante el tratamiento precoz porque si se controla la inflamación se puede evitar la degeneración articular que vendrá posteriormente. Los pacientes más afectados de psoriasis en la piel, en la cabeza y en las uñas son los que tienen una mayor probabilidad de desarrollar una artritis psoriásica. También depende de los síntomas del paciente y de la afectación inflamatoria que se observa en las pruebas de imagen.

artritis psoriásica

¿Cómo afecta a la calidad de vida de los pacientes?

Además de las molestias propias de la enfermedad, en los casos de psoriasis extensa se produce un impacto psicológico: gran parte de los pacientes pueden sentirse estigmatizados, lo que provoca niveles bajos de autoestima que afectan en gran medida a su capacidad de interacción social y a sus relaciones íntimas. Más de la mitad de las personas que viven con psoriasis están afectadas psicológicamente de forma significativa.

Relación con otras patologías

La psoriasis no es una condición única de la piel, es una enfermedad inflamatoria sistémica cuyo proceso inflamatorio puede contribuir a la aparición de otras patologías, principalmente enfermedades cardiovasculares, alteraciones del hígado (6 de cada 10 pacientes con psoriasis podrían desarrollar una enfermedad hepática), obesidad y artritis psoriásica. Un estudio de 2016 reveló que el 85% de los pacientes con psoriasis tiene una enfermedad asociada. Por este motivo, es importante promover la formación del paciente en el ámbito clínico, terapéutico, social y psicológico, así como la información de esta comorbilidad entre los profesionales de atención primaria.

psoriasis crema

Tratamiento de la psoriasis

No todas las psoriasis son iguales y su tratamiento depende del tipo de psoriasis, de su localización, de la gravedad, de la edad del paciente y de su historia clínica. Aunque se están consiguiendo muchos avances, actualmente no existe un tratamiento que logre una curación definitiva.

El dermatólogo puede aconsejar tratamientos tópicos para los pacientes con psoriasis muy localizada, o la fototerapia. En casos más intensos o cuando no se responde a los tratamientos tópicos, se pueden utilizar, además, los tratamientos sistémicos, que actúan desde el interior: medicamentos orales, subcutáneos, intramusculares o intravenosos. Y en los casos en los que la psoriasis se hace resistente a un tratamiento o éste deja de ser efectivo, entramos en las terapias biológicas: medicamentos sintetizados mediante biotecnología, dirigidos hacia moléculas concretas, de forma específica, que bloquean la acción de algunas células inmunológicas o de sus transmisores químicos involucrados en el proceso de la psoriasis.

En general, el tratamiento de la psoriasis debe ser un tratamiento integrado, dirigido no sólo a la mejora de las manifestaciones cutáneas de la enfermedad, sino también al cuidado psicológico del paciente. Las esperanzas están puestas en el futuro: la investigación avanza cada año y es posible que con el paso del tiempo se puedan llevar a término terapias personalizadas específicas para cada paciente que lleguen a remitir la enfermedad.