Detección precoz del cáncer de mama

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres de todo el mundo y desde 2008 la incidencia aumenta progresivamente. Hablamos con el Dr. Joan Salvia, especialista en diagnóstico por la imagen del Centro Médico Mútua General de Catalunya, sobre el papel fundamental de la detección precoz del cáncer de mama.Según la Asociación Española Contra el Cáncer, cada año se diagnostican alrededor de 25.000 nuevos casos de cáncer de mama. Una de cada ocho mujeres a lo largo de su vida tendrá esta enfermedad.

¿Qué objetivo cumple el despistaje de un tumor de mama? El objetivo que cumple el cribado del cáncer de mama es la detección del cáncer de mama en fases incipientes, al que denominamos carcinoma in situ, ya que las posibilidades de llegar a una curación se aproximan al 100% si se detecta en este estado.

¿Cuándo debemos empezar a realizar las pruebas y por qué es tan importante? El riesgo de cáncer de mama aumenta con la edad y en la mayoría de casos suele aparecer a partir de los 50 años. Para poder realizar una detección precoz, las pruebas comienzan habitualmente a los 40 años y se realizan con una periodicidad anual o bienal hasta a los 75 años, según el criterio del ginecólogo y en función de la pacient y de sus antecedentes.

Aunque en ocasiones el cáncer de mama se manifiesta a través de algún síntoma, muchas mujeres no los presentan. La detección precoz es importante porque tiene más opciones terapéuticas, especialmente las menos agresivas (cirugía conservadora en vez de mastectomía) y, como ya hemos comentado, porque empezar a tratarlo en fases iniciales conlleva un porcentaje de curación muy elevado, cercano al 100%.

¿Qué pruebas clínicas se suelen realizar? Las pruebas de imagen que básicamente se realizan son la mamografía, la ecografía y la resonancia magnética. Pero sobre todo las dos primeras: la mamografía y la ecografía.La mamografía es una radiografía de las mamas y la exploración más importante. Puede detectar incluso microcalcificaciones de un carcinoma incipiente que no son palpables y no darían una evidencia clínica hasta después de dos años.

La ecografía sirve sobre todo en mujeres menores de 30 años, para observar cambios en mujeres con tejido mamario denso y como complemento a la mamografía. Si en una mamografía se encuentra algo de tamaño pequeño, una masa o un nódulo, la ecografía a menudo puede indicar si se trata de quistes llenos de líquido (que es muy improbable que sea cáncer) o masas sólidas (que podría requerir más pruebas para descartar cáncer).

En cualquier caso y aunque se realicen mamografías periódicas, es importante consultar al médico si se nota cualquier anomalía, como dolor, secreción, un bulto o cualquier otro síntoma que pueda causar preocupación.