7 hábitos para mantener en forma tu visión

ojo

Aun cuando prácticamente el 90% de la información que procesamos la recibimos a través de la vista, no siempre prestamos la debida atención al cuidado de nuestros ojos. Simplemente adoptando ciertos hábitos saludables e integrando en nuestra rutina algunas medidas para cuidar la salud visual, podemos prevenir problemas de visión. Lleves gafas o no y tengas la edad que tengas, sigue estos consejos para cuidar de tus ojos y de la vista.

Aunque en mayor o menor medida y dependiendo de muchos factores, todos podemos presentar en algún momento problemas visuales, la mayoría de las personas experimentan los mayores cambios en la visión entre los 40 y los 50 años. Con el paso del tiempo, los ojos cambian tanto internamente como externamente y, así como sucede con todas las funciones orgánicas, la vista también envejece. El 75% de la población española presenta problemas de visión y un 45% son problemas de presbicia o vista cansada.

¿Cómo se puede mantener en forma el estado de tu visión?

Ya desde la infancia se debe educar en la importancia de cuidar los ojos y la visión, y a cualquier edad se deben seguir estos consejos:

Alimentación saludable

La alimentación es fundamental a la hora de preservar la salud ocular. Alimentos ricos en vitamina A, C y E, minerales como el selenio y el zinc, antioxidantes como los carotenoides luteína y zeaxantina, y los ácidos grasos omega 3, cuidan la retina y retrasan el envejecimiento de las estructuras oculares, lo que previene enfermedades asociadas a la edad. De este modo, fruta y verdura fresca, pescado azul, marisco y frutos secos no pueden faltar en nuestra dieta diaria.

En algunos casos, como en personas enfermas o de edad avanzada, se puede recurrir al uso de vitaminas y suplementos minerales para complementar la dieta cuando la alimentación no proporciona los suficientes nutrientes.

Buena hidratación de los ojos, por dentro y por fuera

Una parte del ojo es agua, como el humor vítreo y el humor acuoso, y si el organismo no está bien hidratado, podemos alterar el balance fisiológico del globo ocular. Por otro lado, la cara externa del ojo se hidrata de forma natural a través del parpadeo, que recubre la superficie ocular con la película lagrimal y la mantiene transparente. Cuando fijamos la vista al leer, mirar el móvil, el ordenador o al hacer algunos trabajos de precisión, el parpadeo se reduce, por lo que el ojo se reseca. Situaciones ambientales concretas, como la calefacción, el aire acondicionado o el humo, también pueden ocasionar esta sequedad.

El problema más común que puede derivar de la falta de hidratación es la irritación ocular o el ojo seco, pero también puede incidir en otros problemas relacionados, como el glaucoma y las cataratas. Es importante beber la cantidad de agua diaria recomendada, parpadear a menudo cuando tenemos la vista fija en alguna tarea y recurrir a la aplicación de lágrima artificial si los ojos se resecan mucho, sobre todo con el uso de los dispositivos electrónicos.

Descansar correctamente

Durante la noche se regeneran las células epiteliales que recubren la cara interna del ojo, por lo que si no se duermen las horas necesarias, el ojo no puede recuperarse correctamente de las agresiones diarias. Además, cuando dormimos, los músculos oculares se relajan y como tenemos los párpados cerrados, el ojo se hidrata y se limpia solo.

Mantener una buena higiene visual

Gran parte de los trabajos actuales y de las actividades de ocio hacen que pasemos muchas horas frente a las pantallas de dispositivos digitales, lo que ha aumentado considerablemente los casos de fatiga visual. La luz emitida por estas pantallas puede ocasionar irritación, enrojecimiento, picores, lagrimeo, ojo seco e incluso cefaleas y, a medio y largo plazo, alterar nuestra función visual.

hombre ordenador

Para mantener una buena higiene visual debemos tener en cuenta algunos aspectos:

  • Cuidar la iluminación del entorno al desarrollar tareas visuales. Debemos tener suficiente iluminación hacia el objeto que estamos mirando (dispositivos, televisión, libros…) pero sin que se produzcan reflejos y sin que la luz incida directamente en los ojos.
  • Mantener una distancia correcta del objeto que estamos mirando. La televisión debe estar al menos a 2 metros, al leer o escribir debemos separarnos unos 35-40 cm y la pantalla del ordenador debe estar aproximadamente a unos 50 cm y un poco por debajo del nivel de los ojos.
  • Optimizar el uso de las pantallas. Reducir el brillo al máximo posible y evitar los reflejos, limpiar el polvo para aumentar la nitidez y ajustar el tamaño de la letra para que se pueda leer con comodidad.
  • Mantener una postura correcta al realizar las tareas visuales. El ordenador y el teclado deben estar alineados frente a nosotros, debemos mantener la espalda recta y bien apoyada, el cuello también recto, los pies en el suelo y los brazos en ángulo de 90º.
  • Es recomendable utilizar gafas con tratamiento antirreflejante para reducir el deslumbramiento y aumentar la comodidad visual.
  • Intentar hacer pausas activas cada 15-20 minutos. Para relajar las estructuras oculares responsables del enfoque y reducir el estrés visual que causan las tareas mantenidas por largo tiempo, debemos apartar la vista del objeto enfocado durante 10 o 15 segundos. Por otro lado es recomendable levantarse y estirar brazos, piernas y espalda.
  • Procurar no leer cuando estamos muy cansados ni recién levantados, para dar tiempo al ojo para que se adapte.

Proteger correctamente los ojos

La radiación solar agrede las estructuras del ojo, por lo que es conveniente protegerlos siempre del sol con gafas homologadas y con protección UV garantizada. Tampoco debemos olvidar proteger los ojos en los trabajos de alto riesgo ni a la hora de practicar cierto tipo de deportes. Además de evitar impactos y proteger de la radiación solar, evitará daños producidos por el polvo, la arena o el viento.

Mantener una buena higiene ocular

  • Evitar en la medida de lo posible tocarse o frotarse los ojos con las manos, ya que podemos exponerlos a infecciones.
  • La limpieza de los ojos debe ser una rutina diaria. Es importante limpiarlos o desmaquillarlos cada mañana y cada noche para eliminar la suciedad, la piel muerta y la grasa sebácea. Para los ojos sensibles es mejor utilizar un disco o algodón para cada ojo, realizar la limpieza desde dentro hacia afuera y evitar compartir toallitas o pañuelos. Tampoco debemos olvidar limpiar bien los pinceles cada cierto tiempo con agua tibia y jabón neutro ni compartirlos.
  • Utilizar siempre productos específicos testados bajo control dermatológico y oftalmológico.

optometrista

Es fundamental realizar visitas oftalmológicas

Para detectar lo antes posible cualquier problema ocular o de visión, es conveniente realizar revisiones oftalmológicas una vez al año, sobre todo a partir de los 40 años y si existen antecedentes de patologías relacionadas con los ojos. Los errores de refracción que no se corrigen pueden dar lugar a esfuerzos innecesarios del ojo y provocar problemas para enfocar, fatiga visual y cefaleas. Y enfermedades como la degeneración macular o el glaucoma tienen un mejor pronóstico si se detectan de forma precoz.