Los 4 principales síntomas de ataque al corazón en mujeres

Mujer cotrazón

Cuando hablamos de ataque al corazón todos pensamos inmediatamente en un fuerte y agudo dolor en la parte izquierda del pecho, un dolor que “tiende a extenderse hacia la espalda y al brazo izquierdo”. Y, en efecto, esos son los síntomas más comunes del ataque al corazón… en los hombres. El ataque al corazón de las mujeres se manifiesta generalmente con síntomas muy diferentes.

Las mujeres deben dejar de creer que el ataque al corazón “es cosa de hombres” Los riesgos de padecerlo son los mismos para ellas que para ellos. ¿Sabías que el ataque al corazón es la primera causa de muerte de mujeres de todo el mundo? Por eso consideramos vital que conozcas cuáles son esos síntomas más habituales. ¿Verdad que sabrías qué hacer si te ves un bulto en un pecho? Pues es lo mismo. Olvida un poco el dolor súbito y agudo en el pecho en lo que se refiere a mujeres (aunque debe tenerse muy en cuenta para identificarlo en los hombres). El problema es que los síntomas de ataque cardíaco en las mujeres son más inespecíficos y más difíciles de identificar que ese dolor.

De acuerdo con una investigación elaborada en 2009, los síntomas más habituales en las mujeres son:

1. Náuseas
2. Mareo
3. Dolor de espalda
4. Palpitaciones

Varios expertos sugieren que esta disparidad de síntomas entre hombres y mujeres es consecuencia de que, en las mujeres, el ataque se origina en la parte trasera del corazón, a diferencia de lo que sucede generalmente en los hombres. Eso explicaría el dolor de espalda y las náuseas. Y el hecho de que las mujeres tengan ritmos cardíacos más elevados que los hombres daría lugar a las palpitaciones.

¿Por qué a ellas no les duele, o les duele menos? Podría deberse a los niveles de estrógenos. Los estrógenos desencadenan la liberación de óxido nítrico, que puede reducir el dolor.

Cómo bajar el riesgo

Los científicos de todo el mundo se muestran de acuerdo en que existen varias cosas que bajan drásticamente el riesgo de padecer un ataque cardíaco, o sea, para prevenirlo.

1. No fumes. Parece que a las mujeres fumar les sienta peor (¡peor aún!) que a los hombres, en términos de riesgo de ataque cardiaco.

2. Adelgaza, y, sobre todo, de cintura. También debes tomar menos azúcar y controlarte el colesterol y los triglicéridos (un análisis de sangre periódico, conforme a lo que indique tu médico será suficiente). Existe un trastorno llamado síndrome metabólico, que relaciona esos parámetros, y que tiene peores efectos en mujeres que en hombres.

3. Haz ejercicio. 30 minutos diarios (la mayoría de los días). Andar a paso ligerito es suficiente, no se trata de que te encierres en el gimnasio a darte un atracón de cintas, bicicletas y demás. Andar es igual de válido, con la ventaja de que el aire libre será beneficioso para tu salud mental. Y es conocido que el estado de ánimo está ligado a los problemas cardíacos.

4. Sigue la dieta mediterránea. Esto sí que lo tienes fácil, y probablemente en tu casa, de pequeña, es la que te daba tu madre. Tiene pocas grasas saturadas, o sea poco colesterol y menos sal (al usar ingredientes naturales). Todos esos ingredientes tienden a elevar la presión sanguínea, un factor clave cara a los problemas circulatorios, tanto en las mujeres como en los hombres.

Qué debes hacer si sospechas un ataque cardíaco

1. Llama a una ambulancia, al Samur, Summa, al 112, al 061… El paciente necesita atención médica inmediata.

2. Comprueba si se trata de un ataque al corazón o de una parada cardiaca. En este último caso el paciente estará inconsciente y no respirará con normalidad.

3. Si no respira, utiliza un desfibrilador, de haberlo disponible. Si no lo hay, intenta aplicarle la técnica de reanimación cardio-respiratoria. Ya sabes que es una combinación de respiración boca a boca y masaje cardíaco.

4. Si tienes a mano una aspirina y se trata de un ataque cardiaco, dásela al paciente y pídele que la mastique despacio. Pero antes debes asegurarte de que no es alérgico a los salicilatos. Impide que el paciente se mueva.