Cuando tu pareja te abandona: 7 pasos para sobrellevarlo

PAreja depresión

La noticia te llega como un mazazo. La pareja se muestra comprensiva y hasta cariñosa, pero nada cambia el hecho de que te deja, que se va de casa. Todo se desmorona a tu alrededor y te sientes absolutamente anonadado. Todos los sentimientos se agolpan, cada uno da paso a otro, a cuál peor: desconsuelo, irritación, rechazo, aislamiento, inutilidad…

Para muchos, verse abandonado por la pareja es lo peor que puede suceder. Es peor que cuando se muere alguien muy cercano, que sabes que te quería y que, después de todo, tarde o temprano nos llega a todos. Pero tú sabías eso: que te quería. El abandono de la pareja es como quedarse sin trabajo de sopetón, como cuando te despiden, pero peor, mucho peor: ya no te quieren.

La realidad es que tienes que superarlo. La vida sigue y, aunque el cambio que se avecina es abismal, esta noche te vas a acostar y mañana por la mañana te levantarás y te preguntarás qué vas a hacer ahora.

Aquí te damos alguna pista para que superes rápidamente esta situación: 7 actitudes que podrán ayudarte.

1. Háblalo

No te quedes rumiando el problema tú solo. Habla: llama a un amigo, a un familiar, a alguien en quien confíes y de cuyo cariño no dudes. Vete a verle y cuéntaselo. También puedes hablarlo con alguien que ya haya pasado por ello, alguien a quien dejó su pareja. Solo el hecho de hablarlo te ayudará, hará que te sientas mejor y más fuerte. El sentimiento de rechazo irá perdiendo fuerza.

2. Permite que te ayuden los demás

No pretendas aparentar una fortaleza de la que en realidad careces. Permite que tus próximos te pregunten, se preocupen por ti, permite que te den un abrazo, o que estén más pendientes de ti que habitualmente. ¿No lo harías tú por ellos? Deja que los demás te cuiden.

3. No te culpes

Entre los sentimientos que te surgen, puede darse el caso de que te preguntes qué has hecho mal, e incluso que te adjudiques la culpa, o parte de ella. Nada de eso. No te debes culpar nunca. Si tu pareja era infeliz contigo tuvo mucho tiempo para hablarlo y tratar de solucionar el problema, en lugar de dejarte sin más. Tú tienes que seguir en la lucha diaria, tienes que trabajar y ocuparte de los niños cuando corresponda.

Procura buscar ratos de descanso en tu rutina habitual. Tu situación es anormal y estás en un momento de shock, además de triste. Vas a necesitar algo de tiempo para rehacer tu vida.

4. Ríete

Ya sabemos que no es fácil, pero dedica algo de tiempo a la risa. La risa es una gran psicoterapia: lee al autor más divertido que se te ocurra, ve vídeos de ese cómico que te hace gracia, o escucha a ese monologuista tan agudo. El humor, repetimos, te ayudará a devolverte a la normalidad.

5. Emprende alguna buena acción

Proponte llevar a cabo tres buenas acciones al día. Sí, hacer algo por los demás. Puedes pensar que… bueno, que ¡es lo que te faltaba! Al principio quizá no te sea fácil, pero ya verás que la contrapartida es muy gratificante. Que tu prójimo te considere una persona buena lo es, sin duda. Muestra que estás lleno de buenos sentimientos y que tu nueva situación no cambia ese hecho. Tú eres mucho más que una persona decente. Muéstrate comprensivo y amable, sonríe a quien veas triste, haz algún donativo… Verás como te sientes mejor.

6. Piensa en tus cosas buenas

Las tienes, sin duda: la gente que te quiere te las ha dicho en alguna ocasión. Escribe todos los días sobre algo de ti que te guste. Se trata de que pienses en las cosas buenas, en pensar positivamente y no en lo que puedas percibir como un fracaso.

7. Prueba otras técnicas

Te pueden ayudar cosas como la meditación, la respiración consciente, comer pensando en lo que comes (mildfullness, se llama)… Es una manera de que seas consciente de lo que son las cosas, de centrarte en cada momento que vivas. Pensar en la naturaleza de las cosas es de buena ayuda cuando nos superan los acontecimientos, como te acaba de pasar a ti.