6 consejos para disfrutar de unas vacaciones saludables

vacaciones saludables

Diciembre llega repleto de días festivos que aprovechamos para descansar, disfrutar de la familia o hacer alguna escapada. Los cambios de hábitos de estos días pueden hacer que descuidemos un poco nuestra salud y que cometamos algunos excesos, así que os damos algunas recomendaciones para disfrutar de una vacaciones saludables.

El último mes del año trae por fin los días fríos, la esperada lluvia y la nieve. Pero en este mes en el que comienza el invierno también llegan muchos días festivos para disfrutar en familia o acompañados de los amigos. Ya sea el puente o en Navidad, durante las vacaciones se tiende a modificar los hábitos y a cometer excesos, sobre todo en la alimentación, que nos pueden hacer descuidar la salud. Para disfrutar plenamente de unos días de vacaciones saludables y evitar en lo posible que en enero tengamos que hacer una cura de salud, es conveniente seguir algunas recomendaciones.

1. Reforzar los hábitos de higiene

El invierno es época de virus y resfriados y para evitar el contagio y la propagación de gérmenes debemos extremar algunos hábitos en nuestra higiene personal: lavarnos las manos de forma frecuente, taparnos la boca con el antebrazo al estornudar y toser, utilizar pañuelos desechables, evitar tocarnos los ojos, la nariz y la boca con las manos (es la forma más frecuente de propagación de los gérmenes) y ventilar la casa un rato cada día.

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2. Cuidado con los cambios bruscos de temperatura

La diferencia térmica a la que nos exponemos cuando pasamos de zonas interiores a exteriores (viviendas, oficinas o transporte público) puede ser importante y suele ser la causa de muchos resfriados. Para evitar el cambio brusco en la medida de lo posible, se debería mantener una temperatura interior de aproximadamente 22º y, al salir al exterior, llevar ropa adecuada según la temperatura. Y aunque no sea lo más cómodo, si es necesario nos debemos quitar y poner el abrigo en nuestros recorridos en transporte público o privado.

3. Cuidar especialmente nuestra piel

La piel sufre con el frío y con los cambios de temperatura y tiende a resecarse, agrietarse y descamarse. Es importante mantenerla hidratada, nutrida y protegida durante esta época, sin olvidar los labios y la nariz. Si durante los días de vacaciones se va a esquiar o simplemente a disfrutar de la naturaleza, no se debe olvidar aplicar protección solar frente a los daños de la radiación UV.

4. Cuidar la alimentación y controlar los excesos

Aunque en invierno el organismo necesita más calorías para mantener la temperatura corporal, las comidas típicas de las fiestas invitan irremediablemente a cometer excesos. No se trata de evitar el comer dulces o de no hacer comidas copiosas, sino de intentar mantener un equilibrio. Lo que se aconseja es que las comidas, las cenas y el consumo de alcohol sean tan moderadas como sea posible y que se compensen las grandes comilonas con otras comidas más ligeras. Para evitar la tentación del picoteo se deben mantener los horarios y las comidas principales. Y en estos meses, para aumentar las defensas y cuidar la piel, es conveniente reforzar el aporte de vitaminas, sobre todo A, C y E (presentes, por ejemplo, en cítricos, verduras de hoja verde y lácteos) y beber mucha agua, que hidrata y ayuda a eliminar las toxinas tras los posibles excesos.

5. Mantenerse activos

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Aunque el frío invita a quedarse en casa calentito, si habitualmente se realiza una rutina de ejercicio se debería intentar mantener. Los días de vacaciones son una buena oportunidad para activarse y para compensar los excesos, porque se dispone de más tiempo y se pueden aprovechar multitud de oportunidades para hacer planes en familia o con los amigos: pasear, esquiar, jugar al aire libre o montar en bicicleta. Es divertido y mejora la condición física y el ánimo. No debemos olvidar llevar la ropa adecuada para hacer ejercicio en el exterior: transpirable, impermeable, cortavientos y en capas para ir adaptando nuestra temperatura corporal.

6. Cuida tu estado de ánimo: mantente positivo y desconecta

El estrés cotidiano, las bajas temperaturas y la falta de luz del invierno pueden afectar al ánimo. Los días de vacaciones son el momento perfecto para relajarse y desconectar, para pasar tiempo con los seres queridos y realizar actividades que nos motiven y nos ayuden a mantenernos positivos.

En general se trata de disfrutar al máximo, pero sin descuidar la salud. El equilibrio y la moderación son la clave para disfrutar de unas vacaciones saludables.