Qué 10 cosas no hay que meterse en la boca y qué 5 sí

morderse las uñas

La personalidad resulta ser el principal rasgo de atractivo personal, seguido de la sonrisa, con dientes cuidados y limpios. Dicen, con todo, que a la mitad de nosotros no nos gustan nuestros propios dientes.

Unos dientes sanos y bonitos pueden no ser fáciles de lograr, pero hay cosas muy fáciles de hacer en el camino. Por ejemplo, evitar meternos en la bosa objetos del día a día. Aquí revelamos 10 cosas que nunca deberíamos introducir en nuestra boca, según el Dr. Mark Hughes, de la Harley St. Dental Clinic, en Londres; también nos dice qué cinco cosas (alguna resulta sorprendente), por el contrario, son recomendables.

Qué NO debemos meternos en la boca

1. Uñas

Morderse las uñas puede debilitar los dientes más de lo que se puede pensar. Y esa debilitación conlleva problemas, y más aún si el hábito se prolonga en el tiempo. Y, además, no es bueno, que digamos, para las uñas.

2. Lápices

Morder el lápiz es el mismo caso que las uñas. Puede propiciar el mal hábito nocturno de rechinar los dientes, lo que por supuesto perjudica a la dentadura. Pero es que también es malo para los músculos y las articulaciones de la mandíbula, por un exceso de uso.

3. Tabaco (de mascar)

Aunque en España está prácticamente olvidado, mascar tabaco, y otras sustancias parecidas, se sigue haciendo en algunos países. El tabaco -¡habrá que repetirlo?- es un potente carcinógeno e incrementa significativamente el riesgo de cánceres en la boca, lengua, etc.

4. Abrir botellas con los dientes

Hay gente que lo hace, ya sea para demostrar su fuerza o porque no tiene abrebotellas a mano. En el mejor de los casos, puede causar la rotura de algún diente. Y, si las cosas se tuercen, una lesión seria en la cara o en el cuello.

5. Chocolate congelado

Está muy duro. Tanto, que puede causar la rotura de un diente, una corona, una funda, un empaste…

6. Nueces de areca

También conocidas como de betel. Son el fruto de la palma de areca, originaria del sur de Asia y Pacífico, y provocan una sensación placentera, pues liberan alcaloides estimulantes. Son adictivas, y, además cancerígenas.

7. Un cepillo de dientes ajeno

Que transmitirá eficazmente las bacterias bucales que tenga su dueño con el riesgo de provocar enfermedades de las encías.

cepillos de dientes

8. Cigarros puros y whisky

Si se hace con mucha frecuencia, fumar puros y beber whisky puede incrementar el riesgo de cánceres orales.

9. Sexo oral sin protección

Hace no muchos años Michael Douglas dijo que su cáncer de garganta era causa de practicar sexo oral, ¿recuerdas? El sexo oral, en efecto, puede transmitir el VPH, o virus papiloma humano. Las aftas (esas dolorosas llagas) y otros problemas bucales están incrementando los casos de cánceres orales en mujeres por debajo de los 25 años.

10. El zumo de limón

Es muy ácido y, si lo bebes con mucha frecuencia, podrá causar un importante deterioro del esmalte de tus dientes.

Cosas que SÍ hay que meterse en la boca

1. Un nuevo cepillo de dientes

Los dentistas recomiendan cambiar cada tres meses de cepillo de dientes. Existen varios estudios que demuestran que las cerdas dañadas reducen significativamente el efecto del cepillado.

2. El queso

En cantidades moderadas, claro. Después de un dulce o de una comida o bebida ácida, un pedazo de un queso, como el manchego, además de resultar un magnífico complemento a la comida, puede ayudar a neutralizar el ácido.

3. Pasta de dientes fluorada

El flúor protege en gran medida contra la caries, según muchos estudios.

4. Un cepillo para la lengua

Casi todos los problemas de mal aliento (hasta el noventa por ciento) provienen de residuos de alimentos en la lengua, de manera que cepillarte la lengua puede ayudar a prevenir la halitosis (o mal aliento).

5. Agua

Beber agua y mantenerse adecuadamente hidratado –sobre todo en verano- tiene numerosos beneficios para la salud.